Los balances de cierre de ciclo consolidan una distancia abismal entre los dos gigantes del Cono Sur. Mientras Argentina cerró un complejo 2025 registrando sus exportaciones más bajas en décadas (193 millones de litros por USD 661 millones FOB), Chile blindó su posición global. Según datos de Odepa, el viñedo chileno exportó cerca de 740 millones de litros en el año completo, superando por más de tres veces y media el volumen de su vecino trasandino y facturando más del doble en valor solo en los primeros once meses de medición.
La brecha, explican los analistas, no radica en la calidad del producto, sino en un diseño industrial radicalmente opuesto.
Precio vs. Volumen: Los factores de la distancia
El análisis comparativo de las matrices comerciales de ambos países deja en evidencia dinámicas comerciales muy distintas:
- La ventaja del precio unitario argentino: El posicionamiento del Malbec permite a Argentina sostener un precio promedio por litro fraccionado superior (USD 4,18) frente al embotellado chileno con denominación de origen (USD 3,12). Sin embargo, este mayor valor no compensa la abismal diferencia en volumen.
- Costos y logística: Un informe de la Universidad Nacional de Cuyo detalla que la presión fiscal y los costos logísticos en Argentina casi duplican a los de Chile. A esto se suma que Chile difícilmente supera los USD 0,45 por litro a granel (frente al dólar por litro argentino) gracias a su eficiencia portuaria y menores aranceles por Tratados de Libre Comercio.
- Mercado interno vs. Exportación: Chile exporta por diseño estratégico al tener un mercado doméstico bajo, mientras que Argentina destina la mayor parte a un consumo interno que, de todas formas, tocó un mínimo histórico de 15,77 litros per cápita en 2025.
Primer cuatrimestre de 2026: Argentina reacciona
A pesar de la brecha estructural, el inicio de 2026 muestra síntomas de alivio para las bodegas argentinas. Datos del INV exponen que entre enero y abril de 2026, los embarques argentinos crecieron un 17% interanual (67,7 millones de litros por USD 250 millones FOB), impulsados por coyunturas internacionales que abrieron ventanas en Canadá, Colombia y Rusia.
No obstante, las autoridades de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) reconocen que el desafío del año será la competitividad sistémica, un terreno donde la ventaja estratégica de Chile sigue firmemente consolidada.




