Con el objetivo de elevar la competitividad de sus productores y consolidar una propuesta turística propia con identidad territorial, Corfo Biobío oficializó el lanzamiento de dos Programas Territoriales Integrados (PTI): Vitivinícola y Enoturismo. La iniciativa busca articular al sector público, privado y la academia para potenciar el posicionamiento del Valle del Biobío y poner en valor su tradición campesina junto a cepas patrimoniales como País, Cinsault y Moscatel de Alejandría.
El despliegue de estos programas apunta a cerrar brechas productivas y comerciales históricas tras la reorganización administrativa que derivó en la creación de la Región de Ñuble. Según explicó el Director Ejecutivo de Corfo Biobío, James Argo, el PTI Vitivinícola se enfoca en la agregación de valor, asociatividad y apertura de mercados, mientras que el PTI Enoturismo busca estructurar una oferta especializada que convierta a la región en un destino enoturístico emergente de referencia a nivel nacional.
El plan de trabajo ya contempla acciones técnicas concretas. El gestor del PTI Vitivinícola, Sebastián Fuentes, detalló que se ha avanzado en la caracterización enológica mediante catas técnicas y análisis químicos de laboratorio para estandarizar la calidad de los mostos, complementado con catas comerciales en Santiago y la confección de un catálogo de promoción. Por su parte, Brian Smith, gerente del PTI Enoturismo, confirmó el desarrollo de talleres de hospitalidad y jornadas participativas orientadas a construir un relato de marca y un manual de buenas prácticas para los prestadores de servicios del valle.


