La forma en que la Generación Z consume bebidas alcohólicas en Estados Unidos abre una ventana de oportunidad para los productores chilenos de vino y pisco. Así lo plantea ProChile en un comunicado difundido este viernes, que describe a un consumidor joven que bebe con menos frecuencia, pero presta más atención a la experiencia, la autenticidad y el bienestar.
Según la entidad, ese cambio de hábitos está impulsando el interés por los vinos espumantes, los cócteles, las bebidas listas para consumir y las alternativas de baja o nula graduación alcohólica. Para la oferta chilena, el desafío no es competir por precio o volumen, sino destacar atributos como el origen y la identidad de cada producto. ProChile menciona también oportunidades para los productores nacionales de gin.
“Hay que estar en la conversación cultural”
Andrea Sapag, agregada comercial de ProChile en Nueva York, resumió el desafío para la industria: afirmó que ya no basta con “estar en la góndola”, sino que hay que estar en la conversación cultural. Según Sapag, la Generación Z busca marcas con las que identificarse, no sólo etiquetas que reconocer, y ese es el desafío —y la oportunidad— que tiene Chile como país productor.
Una entrada gradual al mercado
ProChile recomienda a los exportadores construir sus marcas de forma gradual, con foco inicial en ciudades como Nueva York, Miami y Los Ángeles. Entre las acciones que propone figuran las alianzas con bartenders e importadores especializados y una comunicación sostenida sobre el origen de cada producto.
La entidad advierte, además, que el sistema estadounidense de distribución de bebidas alcohólicas en tres niveles, sumado a la fragmentación del mercado, exige una estrategia comercial de largo plazo antes de alcanzar ventas a gran escala.
Un contexto desafiante para la industria
El planteamiento de ProChile llega en un momento complejo para el sector. Este mes, Vinos de Chile había advertido sobre la caída del consumo mundial y las dificultades que enfrenta la industria vitivinícola. A eso se suma que, el año pasado, las exportaciones de vino chileno a Estados Unidos registraron una baja en el primer semestre, en parte por el efecto de los aranceles.
En ese escenario, la apuesta de ProChile por la Generación Z no busca resolver las dificultades de corto plazo, sino abrir una vía de crecimiento distinta: una basada en identidad de marca y nuevas formas de consumo, antes que en volumen.
Fuente: Cooperativa.cl (Redacción Cooperativa), con declaraciones de ProChile.


